Enseñanza espiritual Interpretación de la Sagrada Escritura Archivo

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Yo soy el autor de las páginas web y me llamo Elías. Éste no es mi nombre de nacimiento; es el nombre que llevo desde aprox. el año de 1981.

Tras un tiempo de intensiva búsqueda de Dios, experimenté en el año de 1977 – a la edad de 27 años – una conversión a Jesucristo. Ésta fue tan intensa que toda mi vida comenzó a orientarse hacia Dios. Pocos años después, el 24 de abril de 1980, se formó la comunidad Agnus Dei (www.communitas-agnus-dei.de). El verdadero fundador de una comunidad espiritual tal es el Espíritu Santo y yo pude servirle como cooperador humano. Desde entonces intento ir – en toda la debilidad humana – por los caminos como los guía el espíritu de Dios.

El espíritu de Dios provocó que la comunidad Agnus Dei, orientada contemplativamente, creciera – aunque lentamente – y actualmente existen fundaciones en Europa, África y Sudamérica, y una pequeña presencia en Tierra Santa. Desde el camino de la comunidad nació el año de 1994 la obra de Jemael (www.jemael.net).

Desde el comienzo puse gran énfasis en el camino del seguimiento de Cristo y dirigí a la comunidad a ir este „sendero interior“. Ésto sucedía mediante el convivir concreto, en muchas conferencias, en ejercicios espirtuales, en conversaciones y en discursos.
Luego fueron añadidas emisiones de la radio, lo que provocó que el círculo de los oventes creciera. Hoy día intento hacer accesibles estas grabaciones para muchas personas en distintos idiomas y las amplío mediante nuevos aportes.

La maduración de la comunidad me permitió más y más dedicarme a distintas tareas fuera de ella. Actualmente mi vida se ha convertido en un continuo viajar. La proclamación de la fe siempre es una intención especial de mi corazón; pues, ¿a dónde va el hombre sin conocer a Dios y vivir concientemente en una relación de amor con él? O; expresado de otra manera: Dios en su amor busca al hombre y le ofrece una comunión íntima con él; ¡y cuántas veces lo dejamos a un lado!

En mis múltiples encuentros con la gente me percaté de que muchas veces inclusive los fieles carecen del conocimiento de un intensivo camino espiritual. Por ello intento apoyar el servicio a la iglesia sobre este camino en palabra y escritos.

Pero no sólo la proclamación de la fe con la correspondiente profundización y la necesidad de la gente es lo que me conmueve. También las graves equivocaciones actuales en muchos pueblos y el creciente desarrollo anticristiano me intranquilizan. Como ejemplo sea nombrado el terrible aborto de niños inocentes que, como una invisible „nube del terror“, ensombrece a muchos pueblos. El sobrevenir de idelogías que, en el vestido de una aparente „libertad e igualdad“, desprecian o relativizan – para daño inmesurable del hombre – los mandatos de Dios; debe ser percibido. ¡No se puede y no se debe callar frente a ello! (www.balta-lelija.net, www.haus-samaria.de)

¿ Qué, pues, hay que hacer? Con esta pregunta estoy ante Dios, y el padre celestial, en su bondad regala repuestas e instrucciones para el camino. ¡Sólo el amor divino puede superarlo todo! Se trata, pues, de abrirse a él y dejar purificar y transformar la capacidad humana de amar; de ir el camino de la santidad y de la fecundidad apostólica. ¡Éste es el reto cotidiano! Así espero que todo lo que le plazca al señor de llamar a la existencia a través de mi servicio, sea movido por el amor y la verdad.

Elías, 5 de marzo del 2009. Lago de constanza.

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